Nivel 2017. Botella y copas
Nivel 2017 es un monovarietal de Tempranillo de cepas viejas plantadas en Anguix, en el corazón de la Ribera del Duero, que hace una crianza de 18 meses en barricas mayoritariamente nuevas y mayoritariamente de roble francés. Su segunda añada es un auténtico espectáculo, y esto no ha hecho más que comenzar.

Siempre hemos mantenido que, en las grandes denominaciones de origen, hay vinos que suman, que dan reputación, gente que con esfuerzo y buenas prácticas saca lo mejor de su terruño, lo embotella y pone su granito de arena para acabar dotando de fama a una región. Y, desgraciadamente, también los hay que restan, que se benefician de ese esfuerzo común para disfrazar un mal producto. Pero hoy no vamos a hablar de los que restan; no nos apetece. Marcos de las Heras es de los que suman o, si nos apuras, de los que multiplican.

Nivel 2017. Cápsula
Cápsula de Nivel 2017.

Junto con su mujer y su cuñada, Marcos ha lanzado la segunda añada de su vino Nivel, un monovarietal de Tempranillo (Tinta del País, en la Ribera del Duero) de viñedos viejos de entre 60 y 80 años plantados en vaso en la zona de Anguix, en la Ribera del Duero burgalesa.
–Nivel se elabora con uvas de hasta 10 parcelas. Tenemos siete hectáreas de viñedo viejo, todo minifundios. Luego también tenemos en torno a 20 hectáreas de viñedo de unos 30 años, y 16 hectáreas de viñedo más joven plantado en espaldera y con mayor producción que son básicamente para vender la uva. Además, acabamos de plantar más viñedo y, en lugar de usar clones, hemos hecho una selección masal de nuestras cepas –nos comenta Marcos.

“Me gusta mucho la cepa en vaso. Cuesta más, y sabemos que va a ser más difícil a la larga por la mano de obra, pero para mí la uva es diferente. El vaso para mí es especial.”

Marcos de las Heras

En el caso concreto de Nivel, estamos hablando de un viñedo de cultivo ecológico situado a entre 840 y 880 metros de altitud sobre suelos arcillosos calcáreos. Prácticamente todo es Tempranillo, aunque hay algunas cepas de Jaén, y recientemente se ha plantado Malbec con el objetivo de corregir la acidez del vino sin tener que usar ácido tartárico en próximas añadas de Nivel.

Nivel 2017. Botella
Nivel 2017 se presenta en una sobria pero gruesa botella bordelesa muy tintada. Mide 31,5 centímetros de alto por 8,0 de diámetro y pesa 770 gramos.

–Lo único que lleva el vino es algo de sulfuroso y algo de tartárico, ya que en esta zona hay muy poca acidez –afirma Marcos, quien, cuando le preguntamos quién lleva la parte enológica, nos aclara que lo hace todo él–. Pero yo no soy enólogo, aunque llevo toda la vida dedicado a esto. Mis abuelos ya eran viticultores, y mi padre es socio de Protos.

La bodega de Nivel

En la actualidad, Nivel se elabora en un espacio alquilado a otra bodega, pero Marcos nos comenta que ya están reformando una bodega que han comprado en Anguix, y esperan tenerla lista para realizar allí la vendimia de 2021. La idea es seguir haciendo un único vino de calidad, con una producción limitada, para procesar como máximo 50.000 kilos de uva.
Por ahora, esas cifras parecen muy lejanas, pero lo importante es que todo el vino está prácticamente vendido, y la progresión es clara. De hecho, de las 1.438 botellas y 80 mágnums de 2016 prácticamente se pasó a duplicar la producción con una segunda añada, 2017, de la que se han elaborado 2.703 botellas y 120 mágnums. La añada de 2018 está aún acabando su crianza en barrica, mientras que para 2019 la producción volverá a duplicarse, y hablar de 6.000 botellas de un vino de gama alta empieza a ser una cifra significativa.

Nivel 2017. Corcho
El corcho natural ofreció una estanqueidad perfecta a Nivel 2017 durante los pocos meses que estuvo en botella. Con una longitud de 5,0 centímetros, promete una buena guarda.

Marcos nos comenta que vendimia “buscando un pH bueno y una acidez alta para que el vino pueda tener guarda, dejando en un segundo plano los polifenoles. Hago una vendimia temprana; de hecho, aquí en Anguix soy el primero que empieza a vendimiar”, confiesa.

La elaboración de Nivel 2017

Recogidas, en cajas, a finales de septiembre, las uvas llegan a bodega y se dejan tres días macerando en frío, y otros 10 días de encubado en depósitos de acero inoxidable con remontados diarios. Se aprovecha el mosto yema y el primer golpe de prensa.
Concluida la fermentación, siempre con levaduras autóctonas, el vino se descuba y hace una crianza de 18 meses en barricas de roble, en su mayoría francés y en su mayoría (sobre el 80 %) nuevas, siempre de tostados medios y de tonelerías de prestigio como Saint-Martin, Seguin Moreu, Cadus y, en el caso de las barricas de roble americano, Demptos.

Nivel 2017. Etiqueta trasera
Etiqueta trasera de Nivel 2017.

El vino no se clarifica, y se intenta practicar poca intervención en la bodega. “Buscamos mantener la fruta con la elegancia de la madera; que esté compensado”, nos aclara Marcos. Tras algo menos de un año en botellero, el vino se distribuye principalmente entre los negocios hosteleros de la zona, así como a través de algunas tiendas que cuentan también con plataforma on-line.

Cata de Nivel 2017

Cuando lo probamos, no sabíamos en realidad prácticamente nada de todo lo que hemos explicado. No sabíamos quién lo elaboraba, pero la impresión fue tan buena que nos pusimos en contacto con Marcos para que nos explicara algo más del proyecto de un vino que pasea con confianza por ese fino alambre que separa el equilibrio de la intensidad.

Nivel 2017. Dos copas

Nada más servirlo comprobamos que no hay un exceso de extracción. En la nariz dominan los aromas primarios, con pinceladas de la elaboración y una capa sutil de la crianza. Una fruta roja nos recibe de entrada, con ligeras notas de pimienta, vainilla y caramelo. Todo está integrado pero muy definido, muy marcado; quizá con más botella ganará en sutileza. El caso es que esa fruta detectada en nariz vuelva estar en la boca, una boca frutal pero madura y con una acidez extraordinaria y, lo mejor de todo: un tanino marcado, claramente marcado pero dócil en un vino que, como comentamos, combina intensidad con equilibrio. Cuando le preguntamos por el secreto de su vino, Marcos nos confiesa que “Las cepas viejas se regulan solas. No van a dar más uva porque tú quieras que tengan más carga. El único truco para hacer un buen vino es trabajar mucho el campo; mucho más que en bodega. Para elaborar buen vino, es lo único que funciona.”