Cata de vinos de celler Mas Doix en Outlet de Vinos. 1902 2017, Doix 2018, Salenques 2019 y Les Crestes 2021
Seis vinos tintos y dos blancos del celler Mas Doix son el billete a un viaje a las laderas de pizarra del Priorato, donde las cepas viejas de Garnacha y Cariñena expresan la singularidad de este terruño en una inolvidable cata dirigida por Óscar Piñero, responsable comercial de la bodega.

Hoy es de esos días (o, de esas tardes, más concretamente) en que viajas sin despegar el culo de la silla. Basta acercar la copa a la nariz y después a la boca, pegar un trago y dejar que la Garnacha y la Cariñena centenarias que hunden sus raíces en las laderas de Poboleda, a entre 350 y 550 metros de altitud, te trasladen directamente allí.

Y para acompañarnos y guiar nuestros pasos en este viaje contamos con la ayuda de Óscar Piñero, responsable comercial de Mas Doix desde hace cuatro años y un auténtico experto de los vinos de la D. O. Q. Priorat.

Les Crestes 2021

Comenzamos la cata por el tinto “de acceso” del celler. Óscar nos explica que Valentí Llagostera (cofundador de Mas Doix junto a su hermano Ramón) tiene por costumbre empezar por los tintos y acabar por los blancos. Así que el encargado de abrir fuego es este varietal de Garnacha (80 %) de un viñedo de 20 años, con un aporte de Cariñena (10 %) de cepas viejas y Syrah (10 %) procedente de plantas de 15 años de edad. El vino tiene una crianza de ocho meses en barricas y en un depósito ovoide de hormigón de 5.200 litros, tras la cual se embotella sin clarificación ni filtrado. 

En la copa encontramos un vino de un color levemente traslúcido que nos entrega aromas de fruta roja y flores, con una boca fresca y a la vez golosa, muy viva, de buena estructura y un paso por boca fácil y frutal.

Salenques 2019

Según vamos subiendo en la gama de vinos de Mas Doix vamos observando que la Garnacha va perdiendo peso en detrimento de la Cariñena. En Salenques 2019 encontramos un coupage de Garnacha (65 %) de cepas de 80 años y Cariñena (25 %) procedente de viejísimas plantas de 110 años con un pequeño aporte de Syrah (10 %) de cepas de 15 años, todas ellas de cultivo ecológico certificado, ya que las 22 hectáreas de viñedo que posee la bodega, distribuidas en 16 parcelas, se cultivan de manera orgánica certificada desde 2016. 

Tras pasar por la despalilladora, las uvas se clasificaron grano a grano en doble mesa de selección, se encubaron en depósitos de acero inoxidable y barricas de madera y se produjo la fermentación alcohólica, seguida de 14 meses de crianza en barricas de roble francés de grano fino, la mitad a estrenar y la otra mitad en su segundo uso. En mayo de 2021 se embotelló sin haber sido filtrado ni clarificado.

Cata de vinos de celler Mas Doix en Outlet de Vinos

Cuando lo degustamos encontramos un vino de nariz floral, perfumada y tremendamente sugerente. En boca es un vino muy serio, elegante, especiado, con una buena presencia de la fruta, acidez adictiva y unos taninos dulces que realmente te obligan a seguir bebiendo.

No es un vino asequible, pero si piensas que la Cariñena de sus cepas más que centenarias tiene un rendimiento de 300 gramos por planta, puedes entender que el precio de cada botella es más que razonable.

Doix 2018

Esta es la etiqueta con la que dio comienzo el proyecto Mas Doix, que en 1999 tuvo su primera añada. Aquí la Cariñena de viñas centenarias toma el mando, con un 55 % del coupage, mientras desaparece la Syrah y el resto de la mezcla (45 %) lo forma la Garnacha de cepas de 80 años. Las uvas, de vendimia manual (como en todos los vinos de Mas Doix) se despalillan y seleccionan para pasar a encubarse en depósito de acero inoxidable. Acabada la fermentación, el vino hace una crianza de 16 meses en barricas nuevas y de segundo uso (a partes iguales) de roble francés, tras la cual se embotella sin filtrar ni clarificar, algo que en la añada 2018 ocurrió en junio de 2020.

En la copa encontramos un vino algo reducido que agradece que le demos aire a base de muñeca. Es finísimo en boca, muy elegante, muy complejo, con fruta, especias y una buena estructura. Promete crecer aún en la botella.

Mas Doix 1902 2017

El vino más exclusivo de la bodega es este monovarietal de Cariñena que, desde la añada 2019, pasará a ser uno de los tres vinos de la denominación de origen Priorat categorizados como vino de Gran Viña Clasificada, el equivalente al Grand Cru de Borgoña (Francia). Su nombre, 1902, es el del año en el que se plantó la viña con cuyas uvas se elabora este vino; el primer año en que se replantaron viñas en la zona tras la llegada de la filoxera.

Hoy sus viejas cepas en laderas de suelos fuertemente drenados por la pizarra ofrecen un rendimiento de 300 gramos por planta, y sus uvas se vendimian a mano en cajas de 10 kilos. Hace falta, por tanto, el fruto de unas cuatro cepas para elaborar una única botella de este vino fermentado en depósitos de acero inoxidable y criado durante 16 meses en barricas nuevas de roble francés.

Nada más llevarlo a la nariz podemos intuir que nos encontramos ante un auténtico caballo ganador, un purasangre que inicialmente se muestra algo reducido pero que enseguida comienza a exhibir aromas a violetas, notas especiadas y regaliz. Su boca, muy viva, es tremendamente elegante, con una poderosa y refinada estructura de taninos dulces que te invitan a pasear el vino por cada uno de los rincones de tu boca buscando que despierte sensaciones por todas tus papilas gustativas.

Cata de vinos de celler Mas Doix en Outlet de Vinos. Line up

Doix 2015

Nunca aquello de “más vale llegar a tiempo que rondar cien años” ha tenido más sentido que en esta ocasión en la que Óscar nos ofrece catar un vino que ya no está a la venta, un vino de la colección de la bodega que que esa misma mañana pinchó con Coravin y que vamos a poder “rematar” en la cata.

A la vista puede apreciarse un halo con color teja, y en nariz encontramos también sutiles notas de evolución. En boca, sin embargo, se encuentra en su momento cumbre, perfecto para beber, finísimo, sedoso… uno de esos vinos que te teletransportan, que te ponen la carne de gallina, que te descolocan, que te llenan la mente de preguntas para las que sencillamente no hay una respuesta.

Salenques 2002

Antes de pasar a los blancos, vamos a catar la segunda propina de la tarde, un coupage de Garnacha, Cariñena, Merlot y un 20 % de Cabernet Sauvignon, variedad que que se hace la protagonista de la nariz con su característico aroma a pimiento verde. A pesar de tratarse de un vino con 20 años a cuestas, aún hay fruta, aún hay acidez; todo ello, por supuesto, mezclado con aromas a cuero, champiñones… Óscar nos comenta que hasta el 2006 la Cabernet se usaba en el coupage, si bien posteriormente fue injertada con Cariñena de una selección masal del viñedo viejo de la propia bodega.

Evolucionado, muy vivo aún, muy fácil de beber, es un vino que ha viajado a otro sitio, a ese lugar en el que el tiempo comienza a correr a un ritmo diferente, ese lugar de las cosas eternas, de las que no se miden con nuestros relojes ni nuestros calendarios; un tiempo que, sencillamente, pertenece a otra dimensión y que en la boca se traduce en serenidad, elegancia y en la sencillez de lo que un día fue complejidad y, tras amalgamarse, se ha convertido en algo que, quizás, no tenga un descriptor universal. Pero si eres amante de los vinos viejos –los grandes vinos viejos–, cierras los ojos y recuerdas el final del trago de alguno de ellos, casi seguro que sabes de qué estamos hablando.

Cata de vinos de celler Mas Doix en Outlet de Vinos. Murmuri y Salix 2021.

Murmuri 2021

Y para regresar de este viaje en el tiempo, nada mejor que este vino blanco de 2021 en cuya etiqueta encontramos la reproducción de una tabla de Josep Maria Subirachs. Se trata de un varietal de Garnacha Blanca (95 %) con un pequeño aporte de Macabeo (5 %).

Es un vino joven, fermentado en depósitos de acero inoxidable y criado allí con sus lías finas durante tres meses que nos entrega aromas florales y cítricos. En boca es fresco, con una acidez equilibrada; un blanco elegante, tremendamente fácil de beber, en el que la fruta tiene bastante peso.

Salix 2021

Terminamos la cata con el blanco más serio de Mas Doix, un varietal de Garnacha Blanca (65 %), con un aporte de Macabeo (20 %) y Pedro Ximénez (15 %), una uva esta última que, según nos explica Óscar, fue plantada por los trabajadores de las canteras, que venían de Andalucía y traían con ellos las varas de esta variedad para disponer de cepas que empleaban para su propio consumo.

Se trata de un vino que, tras la fermentación alcohólica, hace una crianza, a partes iguales, en barricas de roble francés y en barricas de acero inoxidable (sí, has leído bien) durante tres meses. 

Se trata de un vino floral, muy elegante, de acidez moderada, una sorprendente complejidad y una especial finura. No hay más… ni menos.

Y con este blanco acabamos la cata y cerramos un círculo que ha comenzado por el Priorat más actual, ha retrocedido 20 años en el tiempo para mostrarnos su potencial de guarda y ahora nos enseña el futuro de una región vinícola que durante años dio la espalda a sus blancos y ahora empieza a entender su enorme potencial, “des-maderizándolos” con el uso de formatos grandes (foudres de 2.000 litros), e incluso inertes, como las barricas de acero inoxidable; un viaje solamente posible gracias a Óscar y a nuestros amigos de Outlet de Vinos, organizadores de una cata que difícilmente vamos a olvidar.  

Cata de vinos de celler Mas Doix en Outlet de Vinos. Óscar Piñero Zamora
Óscar Piñero, responsable comercial de Mas Doix, dirigió esta cata en Outlet de Vinos (Madrid).
VinoAlcoholProducciónPrecio (75 cl)
Les Crestes 202114,5 %~40.000 botellas de 75 cl18,60 euros
Salenques 201915 %16.000 botellas de 75 cl36,40 euros
Doix 201814,5 %5.000 botellas de 75 cl88,65 euros
1902 201714,5 %984 botellas de 75 cl299,95 euros
Murmuri 202113 %14.000 botellas de 75 cl23,50 euros
Salix 202113 %~1.200 botellas de 75 cl45,50 euros
Otros datos: Mas Doix 1902 2017: pH: 3,29. Acidez total: 6,5 g/l. Murmuri 2021: pH: 2,91. Acidez: 5,6 g/l.
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