Martelo 2014 Torre de Oña

Nuestro mundo ha cambiado. Hace unos días decidimos imponernos una nueva regla: subir únicamente vinos disfrutados en casa, un poco con la idea de dar ejemplo. Pero hoy rompemos esa regla auto-impuesta. Hoy queremos hablaros de uno de esos vinos que asociamos a los buenos momentos.
Catorce de febrero. Villafranca del Bierzo. Comienza Cinefranca, un festival de cine cuya temática era todo un presagio. El coronavirus era cosa de China, y no nos afectaba en nuestro día a día. Ese fin de semana vimos mucho cine, dimos clases de coctelería, reímos con amigos, comimos botillo, y nuestra mayor preocupación era no sobrepasar la fina línea que separa «el puntillo» de la borrachera resacosa.
Y este año hubo un vino oficial: Martelo 2014, un varietal de Tempranillo con un cinco por ciento de otras uvas (Mazuelo, Garnacha y Viura) procedente de viñedos de más de sesenta años que crecen en laderas con orientación Norte-Sur. Las uvas realizan una maceración prefermentativa en frío, hacen la fermentación alcohólica en depositos de acero y la malolactica en barricas nuevas de roble americano (80 %) y francés (20 %), donde el vino envejece durante 24 meses.
Martelo 2014 se presenta con un color rojo intenso. En nariz encontramos fruta roja y notas especiadas y tostadas. En boca es fresco, equilibrado y con unos taninos sedosos que lo hacen un vino muy fácil de beber.
Ha pasado un mes y nuestro mundo es definitivamente diferente. Pero aunque ya han cambiado muchas cosas, estamos convencidos de que en febrero de 2021 estaremos de nuevo en Villafranca viendo mucho cine, dando clases de coctelería, comiendo botillo, bebiendo vino, brindando con amigos y haciendo que nuestra mayor preocupación sea no sobrepasar la fina línea que separa «el puntillo» de la borrachera resacosa.

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