Lambuena Viñas Viejas 2014

¿Creéis en las casualidades? ¿Tenéis la sensación de que alguna vez os ha elegido a vosotros el vino en vez de elegirlo vosotros a él?
Nuestra intención no era haber probado aquella noche una botella de Lambuena Viñas Viejas 2014, pero el sumiller nos convenció, y así fue como descubrimos este monovarietal de Tempranillo de Ribera del Duero elaborado con uvas de viñedos centenarios de muy baja producción y criado 18 meses en barricas de roble francés y americano.
Su nariz en parado muestra los aromas terciarios con mucha intensidad: madera, humo, hoja de tabaco… Pero a nada que movemos la copa, aparece una fruta muy madura, y poco a poco comienza a armarse un puzle absolutamente embriagador que te predispone a disfrutar de una boca frutal, con una entrada suave, casi ligera, ancha, que lentamente gana intensidad en un trago muy largo, de taninos sedosos, muy sedosos.
«Pero fue el sumiller el que eligió el vino por vosotros», podéis estar pensando. Bueno, sí, es verdad, pero hay algo de magia en ese vino, algo que nos invita a creer que fue él quien decidió que fuéramos nosotros esa noche quienes lo bebiéramos.
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Do you believe in coincidences? Have you ever had the feeling that a wine has chosen you instead of you choosing it?
It wasn’t our intention to have tasted that night a bottle of Lambuena Viñas Viejas 2014, but the sommelier convinced us, and that is how we discovered this Ribera del Duero Tempranillo single-varietal made with grapes from very low yield centenary vineyards and raised 18 months in French and American oak barrels.
At first, its nose showed tertiary aromas with great intensity: wood, smoke, tobacco leaf … But as we swirl the glass, a very ripe fruit appears, and gradually begins to assemble an amazing puzzle that predisposes you to enjoy a fruity palate, with a soft, almost light, wide entrance, which gradually gains intensity in a very silky tannins long drink.
«But it was the sommelier who chose the wine for you,» you may be thinking. Well, yes, it’s true, but there is some magic in that wine, something that invites us to believe that the wine itself decided that we were chosen to drink it that night.