La Honda Fino en Rama: Un vino con 150 años de historia

¿Cuántas veces tienes la oportunidad de probar un vino de una solera de 1852? ¿Cuántas veces tienes la oportunidad de beberte la historia? Muchas veces no nos paramos a pensar lo que implica beber este tipo de vinos elaborados por tantas generaciones, un vino proveniente de más de 150 vendimias. Este es el caso del vino viejísimo del que os hablamos hoy, un vino que debe su origen a Aurora Böhl y Larrea, quien decide ampliar el negocio familiar comprando varias naves de bodega, y entre ellas La Honda.
La Honda Fino en Rama es un monovarietal de Palomino plantado en el jerezano pago de Balbaina. Tras una vendimia manual y una vinificación convencional, el vino es fortificado y pasa a tener una crianza biológica en una solera fundada en 1852, compuesta por 198 botas dispuestas en ocho escalas.
Estamos ante un vino de un intenso color dorado con reflejos ámbar. Su nariz es exuberante y compleja, y en ella encontramos aromas de panadería y notas de oxidación: brioche, almendras, azúcar quemado, frutos secos… En boca es seco, con un punto salino, en un trago largo y con volumen.
Es, en resumen, un fino que merece la pena conocer, con unas notas oxidativas que le dotan de una marcada personalidad y con la complejidad que solamente la mezcla de 150 vendimias es capaz de lograr.

VinoAlcoholProducciónPrecio 
La Honda Fino en Rama16 %– 24,90 € 

🇬🇧
How many times do you have the opportunity to try a wine from a 1852 solera? How many times do you have the opportunity to drink the story? Many times we don’t stop to think about what it means to drink this type of wine made by so many generations, a wine from more than 150 harvests. This is the case of the very old wine that we are talking about today, a wine that owes its origin to Aurora Böhl y Larrea, who decides to expand the family business by buying several cellars, including La Honda.
La Honda Fino en Rama is a Palomino single-varietal from vines planted in the Balbaina place in Jerez. After a manual harvest and a conventional vinification, the wine is fortified and undergoes biological aging in a solera system founded in 1852, made up of 198 barrels arranged on eight scales.
This is a wine with an intense golden color with amber reflections. Its nose is exuberant and complex, and in it we find bakery aromas and oxidation notes: brioche, almonds, burnt sugar, nuts… On the palate it’s dry, with a salty hint, in a long sip with good volume.
It’s, in short, a Fino wine that is worth getting to know, with oxidative notes that give it a marked personality and with the complexity that only a blend of 150 vintages is capable of achieving.

↓↓ Gracias por compartir este contenido ↓↓