Izadi El Regalo 2018

Cuatro años no son nada, pero algo más de 80 sí lo son. Su etiqueta presume de la edad del viñedo del cual procede el vino. “Plantado en 1940” reza con sobrias letras finas, sin adornos, en un renglón que casi pasa desapercibido debajo de otro impreso en tinta de oro y un cuerpo superior donde se lee “Viñedo singular”, la nueva marca con la que se distinguen los vinos parcelarios de mayor empaque de Rioja. En realidad, nos cuentan en Izadi, “el viñedo fue plantado en 1936, aunque, como muchos otros en la zona, no pudo ser registrado hasta una inscripción masiva en 1940, una vez terminada la Guerra Civil”. No eran buenos tiempos para plantar viñedos, pero mientras el mundo parecía haber perdido el juicio, quien decidió plantarlo, hace ahora 85 años, lo hizo como regalo a la mujer con la que iba a casarse porque consideraba injusto que solo su pareja aportase la dote al matrimonio. Así nació El Regalo, cuatro hectáreas de viñas en ladera, entre arbustos y olivos, con suelos arcillosos en los que afloran las rocas areniscas y bajo los cuales abundan las calizas.

Izadi El Regalo 2018 Detalle del Vidrio Caja
Izadi El Regalo 2018 Detalle del Vidrio Botella Envuelta

De este octogenario viñedo que desde hace años se cultiva de manera orgánica proceden las uvas de Tempranillo con las que se elabora Izadi El Regalo 2018, un monovarietal cuya fermentación alcohólica se lleva a cabo en tinos de madera, donde la mitad del vino hará también la maloláctica mientras que el resto la hace en barricas nuevas de roble francés. La crianza se lleva a cabo en barricas de roble francés nuevas (50 %) y de segundo uso (50 %), en las que el vino permanece durante 20 meses antes de ensamblarse, clarificarse con albúmina, filtrarse y embotellarse.
De un brillante color picota, su nariz nos ofrece fruta roja y negra, violetas y pimienta. En su boca nos recibe una buena acidez, que da paso a un trago no muy complejo pero sí muy largo, en el que la madera se muestra bien integrada, sobre una base bien estructurada, con taninos vivos pero a la vez domados.
Es un buen vino, con una enorme vida por delante, que cuando miramos su etiqueta nos recuerda que cuatro años (los que median entre 1936 y 1940) no son nada, pero algo más de 80 (los que tiene el viñedo) sí lo son.

Izadi El Regalo 2018 Detalle del Vidrio Corcho
Izadi El Regalo 2018 Detalle del Vidrio

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Four years are inconsequential, but more than 80 aren’t. Its label boasts the age of the vineyard from which the wine comes. «Planted in 1940» can be read in sober fine letters, without ornaments, in a line that almost goes unnoticed under another printed in gold ink and an upper body that reads «Singular Vineyard», the new brand with which the best single-plot wines from Rioja are distinguished. In fact, they tell us in Izadi that “the vineyard was planted in 1936, although, like many others in the area, it could not be registered until a massive inscription in 1940, after the Civil War ended”. These were not good times to plant vineyards, but while the world seemed to have lost its mind, who decided to plant it, 85 years ago now, did it as a gift to the woman he was going to marry because he considered it unfair that only his partner contributed the dowry to marriage. This is how El Regalo (The Present) was born, four hectares of vineyards on the hillside, between bushes and olive trees, with clay soils in which sandstone rocks emerge and limestone abounds.

Izadi El Regalo 2018 Detalle del Vidrio Etiqueta Trasera

The Tempranillo grapes from which Izadi El Regalo 2018 is made comes from this octogenarian vineyard that has been grown organically for years. In this single-varietal wine, the alcoholic fermentation takes place in wooden vats, where half of the wine will also make the malolactic while the rest is made in new French oak barrels. The aging takes place in new French oak barrels (50%) and second use (50%), in which the wine remains for 20 months before being assembled, clarified with albumen, filtered and bottled.
Of a bright cherry color, its nose offers us red and black fruit, violets and pepper. In its palate it shows a good acidity, which gives way to a not very complex but very long sip, in which the wood is well integrated, on a well-structured base, with lively but tame tannins.
It’s a good wine, with an enormous life ahead, which when we look at its label reminds us that four years (those between 1936 and 1940) are inconsequential, but something more than 80 (those that the vineyard is old) aren’t.

Izadi El Regalo 2018 Detalle del Vidrio Detalle Etiqueta
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