Bodegas Adriá tiene sus raíces en 1940, cuando Francisco Pérez Adriá adquirió viñedos y construyó una bodega en Villafranca del Bierzo, donde se elaboraba y vendía vino a granel. Lo que nació como un negocio de vino sin embotellar fue evolucionando de la mano de las mujeres de la familia —su viuda, su hija Rocío, y hoy sus nietas Margarita y Rocío— hasta que en 2002 nació Bodegas Adriá con una vocación clara: hacer vinos de calidad que pusieran en valor las variedades autóctonas del Bierzo.
El Toleiro es el vino blanco emblemático de la bodega, un monovarietal de Godello procedente del paraje El Toleiro, del que toma su nombre; un viñedo conducido en espaldera y trabajado en ecológico, situado en Villafranca del Bierzo, plantado sobre suelos de arcilla y pizarra que aportan al vino su carácter mineral y su profundidad. Las cepas de esta parcela, con una media de edad que supera los 30 años, producen rendimientos bajos —alrededor de 5.000 kilogramos por hectárea— y fueron vendimiadas a mano, en cajas pequeñas, a mediados de septiembre.
Una vez en bodega, tras una maceración prefermentativa en frío de doce horas, los racimos enteros se prensan suavemente. La fermentación de lleva a cabo en depósitos de acero inoxidable de pequeño volumen a temperatura controlada. La crianza, de doce meses sobre lías finas, tiene lugar en barricas de roble francés, con bâtonnages periódicos, lo que le aporta esa textura cremosa que aparece en boca sin resultar pesada. A ello se suma una crianza en botella muy larga —en nuestro caso, de más de siete años—, un tiempo que, como veremos, el vino ha sabido aprovechar muy bien.
En copa, El Toleiro Edición Especial 2017 presenta un color amarillo limón intenso con reflejos dorados. En nariz el protagonismo lo comparten los aromas secundarios –mantequilla, vainilla y ahumados– y los de la fruta blanca madura. La madera está presente, pero bien integrada, y no llega a tapar nada. En boca tiene un buen volumen, muy trabajado —se nota la influencia de las lías—, con una acidez viva que aporta frescura y tensión. Es largo, con buena intensidad, complejo y equilibrado. El retronasal entrega de nuevo madera y fruta en un conjunto que resulta redondo. Estamos ante un Godello de paraje al que le han sentado de maravilla los años en botella, y que todavía tiene vida por delante.

| Vino | Alcohol | Producción | Precio (75 cl) |
| El Toleiro 2017 | 13,5 % | 973 botellas de 75 cl. | 45 euros |
Las claves de El Toleiro 2017
- Origen: Villafranca del Bierzo, dentro de la D. O. Bierzo.
- Viñedo: Paraje El Toleiro. Cepas de Godello de más de 30 años, conducidas en espaldera y cultivadas en ecológico sobre suelos de arcilla y pizarra.
- Elaboración: Vendimia manual en cajas pequeñas. Maceración prefermentativa en frío y prensado de racimos enteros. Fermentación en acero inoxidable y crianza de 12 meses sobre lías en barrica de roble francés con bâtonnage. Larga crianza en botella.
- Notas de cata: Color amarillo limón intenso con reflejos dorados. Nariz compleja donde conviven fruta blanca madura con notas de mantequilla, vainilla y ahumados. En boca es cremoso, con acidez viva que aporta frescura. Trago largo, equilibrado y complejo.
- Identidad: Un Godello de guarda que demuestra la capacidad de envejecimiento de la variedad.
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El Toleiro Edición Especial2017: A Godello from Bierzo that has aged gracefully
Bodegas Adriá was founded in 1940, when Francisco Pérez Adriá acquired vineyards and built a winery in Villafranca del Bierzo, where wine was made and sold in bulk. What began as an unbottled wine business gradually evolved under the stewardship of the women of the family — his widow, his daughter Rocío, and today his granddaughters Margarita and Rocío — until 2002, when Bodegas Adriá was established with a clear purpose: to produce quality wines that showcase the native varieties of Bierzo.
El Toleiro is the winery’s flagship white wine, a single-varietal Godello from the El Toleiro parcel, which gives it its name. The vineyard is trellis-trained and farmed organically, located in Villafranca del Bierzo on clay and slate soils that lend the wine its mineral character and depth. The vines in this parcel, with an average age of over 30 years, yield low crops — around 5,000 kilograms per hectare — and were hand-harvested in small crates in mid-September.

Once in the winery, after a twelve-hour cold pre-fermentation maceration, the whole bunches are gently pressed. Fermentation takes place in small-volume stainless steel tanks at controlled temperature. The wine then ages for twelve months on fine lees in French oak barrels, with periodic bâtonnage, which builds that creamy texture on the palate without ever feeling heavy. To this is added an exceptionally long bottle age — in our case, more than seven years — a period the wine, as we shall see, has put to very good use.
In the glass, El Toleiro Special Edition 2017 shows an intense lemon yellow with golden highlights. On the nose, secondary aromas — butter, vanilla, and smoke — share the spotlight with ripe white fruit. Oak is present, but well-integrated, never overwhelming. On the palate it is full-bodied and richly textured — the influence of the lees is clear — with a lively acidity that brings freshness and tension. It is long, with good intensity, complex and well-balanced. The finish echoes the oak and fruit in a seamless, rounded whole. This is a single-vineyard Godello that has benefited enormously from its years in bottle, and still has plenty of life ahead of it.



