El Día Pruno se despide con Veintiuno en el escenario tras diez años de la fiesta del vino que cambió la Ribera del Duero

Finca Villacreces celebra el 20 de junio la décima y última edición del Día Pruno, el primer wine festival de la Ribera del Duero. El grupo toledano Veintiuno encabezará un cartel que también incluye a la joven formación vallisoletana Bravo Maldonado, en una jornada que promete recuperar algunas de las actividades fundacionales del evento y presentar novedades para despedir con altura un ciclo que ha marcado el enoturismo de la región.

Hay fechas que, con el tiempo, adquieren el peso de una tradición. El 20 de junio de 2026 será una de ellas: Finca Villacreces abrirá sus puertas en la Milla de Oro de Ribera del Duero para celebrar la décima y última edición del Día Pruno, el wine festival que desde 2017 ha convertido esta bodega vallisoletana en uno de los epicentros del enoturismo nacional. Las entradas ya están disponibles desde hoy, 24 de marzo, en diapruno.com, a un precio de 75 euros.

La elección del cabeza de cartel no es casual. Veintiuno llega al Día Pruno en uno de los mejores momentos de su trayectoria, después de compartir escenario con La Oreja de Van Gogh en la gira de retorno del grupo donostiarra. El conjunto toledano, cuyas letras transitan entre la melancolía y la celebración, resulta una elección coherente para una jornada que también tiene algo de despedida. Como telonero actuará Bravo Maldonado, formación emergente de Valladolid que llevará a la Milla de Oro su sonido fresco y sus letras afiladas.

La organización ha diseñado esta décima edición como un ejercicio de memoria y renovación. Junto a novedades como un Taller de Perfume o una visita inédita a las entrañas de la bodega, el programa recupera algunas de las propuestas que cimentaron el éxito del evento en sus primeros años: el paseo en bicicleta por los viñedos, el Escape Room, el Casino del Vino y la Anticata, la pequeña obra teatral que, con mucho humor, lleva años parodiando los rituales más solemnes de las catas de vinos.

El recorrido de estos diez años habla por sí solo. El Día Pruno ha recibido galardones del International Wine Challenge, los premios Verema y los premios Rutas del Vino. Que una bodega haya sido capaz de construir desde cero, y mantener durante una década, un evento de estas características en pleno viñedo, dice mucho tanto de la visión de Finca Villacreces como del apetito del público por experiencias que vayan más allá de la cata convencional.

Vino, gastronomía y una jornada completa

La entrada incluye la asistencia a los conciertos, dos actividades dirigidas a elegir entre todas las propuestas del programa, la comida —hamburguesa gourmet con patatas—, tres copas de los vinos más representativos de la bodega, café, postre y un kit de bienvenida con copa, cuelgacopas, pulsera y bolsa. Una propuesta que, a la vista de ediciones anteriores, ofrece una relación entre contenido y precio difícil de discutir.

Para quienes prefieran no preocuparse por la logística —y aprovechar la jornada sin restricciones en las copas—, Finca Villacreces organiza autobuses de ida y vuelta desde Valladolid y Tudela (18 euros), Peñafiel (15 euros) y Madrid (30 euros).

La bodega que acoge el evento no es un escenario cualquiera. Ubicada a orillas del Duero, rodeada por un bosque de pinos centenarios y con 64 hectáreas de viñedo en conversión ecológica completada, Finca Villacreces elabora referencias como Pruno —elegido mejor vino del mundo en relación calidad-precio en 2012 y 2015—, el propio Finca Villacreces, Specimen o el parcelario de cepas centenarias Nebro. Es, además, una de las diez bodegas más visitadas de la D. O. Ribera del Duero, un dato que refleja el trabajo sostenido de años en materia enoturística.

El 20 de junio, con el verano recién estrenado y los viñedos en plena vida, la Milla de Oro se despedirá del Día Pruno como corresponde: con vino en la copa, música en el aire y la certeza de que, cuando algo se construye bien, diez años se pasan en un suspiro.

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