Cuvée du President Cabernet Rouge & Sémillant

¿Vino de Marruecos? ¿En serio? Pues sí, y no uno, sino dos: Cuvée du Président Cabernet Rouge (el vino tinto) y Sémillant (el blanco) se elaboran en la bodega Thalvin, a unos 30 kilómetros al noreste de la populosa Casablanca. Los hemos degustado en un par de ocasiones en Marruecos, y el veredicto es siempre un “sí pero no” o, más bien, un “no, pero sí”.
Por una parte, el tinto es un coupage de Cabernet Sauvignon (40 %), Merlot (20 %), Garnacha (20 %) y Tempranillo (20 %), austero y agradable en nariz, y algo más generoso y desequilibrado en boca, con frutas rojas muy poco maduras, fuertes notas balsámicas, baja densidad y trago corto.
Por otra parte, el blanco es un coupage de Palomino o Farahna (60 %) y Clairette Blanche (40 %), muy poco aromático, seco, con un amplio recuerdo a manzana verde y un final agradable.
Descontextualizados, son dos vinos mediocres. Pero hay varios aspectos que les otorgan una buena ración de puntos extra.
En primer lugar, el clima es complicado. Pero además, Marruecos hace vinos porque la filoxera obligó a muchos bodegueros a buscar un lugar fuera de Francia para elaborarlos, aun a pesar de que la inmensa mayoría de la población (musulmana) no los pueda beber. Y un tercer aspecto es lo bien que marida su acidez con el picante de la harissa y los fuertes sabores de la gastronomía de la zona.
En resumen: es fácil valorar a la ligera los vinos marroquíes. Es mucho más difícil esforzarse en tratar de entenderlos; pero, si lo consigues, disfrutarás el doble.
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Moroccan wine? Yes, and not one, but two: Cuvée du Président Cabernet Rouge (red wine) and Cuvée du Président Sémillant (white) are made in the Thalvin winery, close to Casablanca. We have tasted them, and the result is a “yes but no” or, perhaps, a “no, but yes”.
The red one is austere and pleasant on the nose, and quite more generous and unbalanced in the mouth, with very little ripe red fruits, strong balsamic notes, low density and short drink.
The white is slightly aromatic, dry, with green apple aroma and pleasant finish.
You can’t judge them ignoring that their vineyards have to deal with a hard climate, the Muslims can’t drink them and the spicy Moroccan dishes pairs perfectly with them.