Cobija del Pobre Godello 2018

La Cobija del Pobre es un pequeño barco que en ocasiones navega entre delfines, es el hogar de Javier Álvarez, de Milka, de Benito y Patricio, uno de los autores de este vino y su tripulación, pero es también el nombre de un Godello que se sale de lo convencional.
Cobija del Pobre Godello 2018 se elabora exclusivamente con uva Godello procedente de un viñedo ubicado en Los Barrios, al sureste de Ponferrada, a una cota baja que oscila entre los 500 y 600 metros. La vendimia es manual, y la vinificación convencional, con una maceración en frío pre-fermentativa y una fermentación en cubas de acero inoxidable con control de temperatura. Y a partir de aquí es donde la cosa se pone interesante, ya que si la vinificación era convencional, el ensamblaje no lo es. Así, parte del vino es joven, procedente de la cosecha de 2018, mientras que otra parte es una mezcla de añadas criadas en barricas de roble francés de 500 litros, en las que también han terminado la fermentación, arrancada en cubas de acero inoxidable.
A la vista es pajizo, y en nariz encontramos fruta blanca (peras), frutas en almíbar y un ligero fondo de flores blancas. En boca es muy intenso pero no explosivo; la acidez es fantástica, hay un posgusto amargo, el trago es suficientemente largo, y el cuerpo es untuoso pero no en exceso. En resumen: fácil de beber, pero con cierta enjundia.
A medio camino entre L’Aphrodisiaque (el Godello joven) y Demasiado Corazón (el Godello crianza), la Cobija del Pobre nos parece un vino capaz de navegar entre dos aguas y de agradar, por tanto, a muchos paladares.

Cobija del Pobre Godello 2018 Copa

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Cobija del Pobre Godello 2018 is a Godello single-varietal. The grapes are hand harvested, cold macerated and fermentated in stainless steel vats. Part of the wine is young while another part is a blend of vintages aged in 500-liter French oak barrel.
In sight it is straw, and on the nose we find white fruit (pears), fruit in syrup and a light background of white flowers. In the palate it’s very intense but not explosive, the acidity is fantastic, there’s a pleasant bitter aftertaste, the drink is long enough, and the body is dense but not excessively. In short: easy to drink, but with enough substance.