Cantariña 5 Valdeobispo 2018

A algo más de un kilómetro del pueblo, el camino de tierra caliza desaparece cubierto por una estrecha lengua de un gris asfalto viejo, la pendiente se vuelve suavemente a favor, anunciando el amable final de una etapa crucial en “El Camino”. Atrás quedaron parajes como Valdetruchas, Valdaiga, Las Gundiñas, La Galbana o El Casar, ya al otro lado del río Burbia. Y ahora, a la entrada de Villafranca del Bierzo, Valdeobispo recibe al peregrino entre zarzas y cepas. Es posible que, si pasas por allí a final del invierno, puedas ver a Santi Ysart podando algunas cepas de Mencía ubicadas en la parte más baja de una parcela de cinco hectáreas y suelos de arcillas, arenas y cantos rodados que mira suavemente al sur, mientras su perra, Lara, corretea buscando algún conejo; cepas plantadas en 1910 –repetimos: en 1910–, cultivadas de manera orgánica. Sus racimos se vendimian a mano, en cajas, se pisan parcialmente y, sin despalillar, fermentan en tinos de roble francés de 50.000 litros con suaves remontados y sin control de temperatura. Posteriormente, el vino hace una crianza de 12 meses en barricas usadas de roble francés de 225 litros.

Cantariña 5 Valdeobispo 2018 Cuello Botella
Cantariña 5 Valdeobispo 2018 Cápsula

Cuando nos servimos una copa de Cantariña 5 Valdeobispo 2018, encontramos un vino de color cereza y una capa brillante cuya nariz nos entrega aromas de fruta roja madura y sotobosque. Su boca nos recibe con muy buena acidez en un trago frutal pero serio, amplio, con taninos domados, buena estructura, una nota salina, un posgusto amargo y recuerdos a especias. Es un vino que juega a ese difícil equilibrio de ser complejo a la vez que fácil de beber, quizá menos goloso que otros Bierzos de 2018, quizá algo joven para su destacable potencial de guarda. Por eso, nuestro mejor consejo es que te hagas al menos con un par de botellas… o mejor compra seis (en la web de-scorche.com las tienes a un precio más que interesante), sírvete una copa, cierra los ojos y piensa en esas cepas plantadas en 1910 al borde del Camino de Santiago a la entrada de Villafranca del Bierzo donde Lara corretea en busca de conejos.

VinoAlcoholProducciónPrecio
Cantariña 5 Valdeobispo 201814 %4.000 botellas de 75 cl
300 botellas de 1,5 l
25 euros (75 cl) en vinoscantarina.es
40 euros (1,5 l) en vinoscantarina.es
135 euros (6 x 75 cl) en de-scorche.com
Cantariña 5 Valdeobispo 2018 Corcho
Cantariña 5 Valdeobispo 2018 Etiqueta D. O.

🇬🇧
Just over a kilometer from the town, the limestone dirt road disappears covered by a narrow tongue of old gray tarmac, the slope gently turns down, announcing the pleasant end of a singular stage in “El Camino”. Places like Valdetruchas, Valdaiga, Las Gundiñas, La Galbana or El Casar, this one on the other side of the Burbia river are gone. And now, at the entrance to Villafranca del Bierzo, Valdeobispo welcomes the pilgrim among brambles and vines. It’ s possible that, if you pass by at the end of winter, you can see the winegrower and winemaker Santi Ysart pruning some Mencía vines placed in the lowest part of a five-hectare plot with clay, sand and pebble soils that gently face south, while his dog, Lara, runs around looking for a rabbit; vines planted in 1910 –we repeat: in 1910–, organically farmed, whose grapes are hand harvested in boxes, partly foot trodden and fermented undestemmed in wooden vats with lightly pumped over and without temperature control. Subsequently, the wine is aged for 12 months in used 225-litre French oak barrels.
When we pour ourselves a glass of Cantariña 5 Valdeobispo 2018, we find a cherry-colored wine with a bright layer whose nose gives us aromas of ripe red fruit and scrubland. Its palate welcomes us with very good acidity in a fruity but serious sip, wide, with tamed tannins, good structure, a saline note, a bitter aftertaste and hints of spices. It’s a wine that plays that difficult balance of being complex while being easy to drink, perhaps less sweet than other Bierzos from 2018, perhaps a little young for its remarkable aging potential. For this reason, our best advice is to get at least a couple of bottles… or better buy six (you can find them at an interesting price on the @de_scorche website), pour yourself a drink, close your eyes and think about those vines planted in 1910 at the edge of the Camino de Santiago at the entrance to Villafranca del Bierzo, where Lara runs around looking for rabbits.

Cantariña 5 Valdeobispo 2018 Detalle Etiqueta
Cantariña 5 Valdeobispo 2018 Etiqueta Lateral
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