Roberik. Cajas y barricas en la bodega
Roberik es un nuevo proyecto de viñedo y bodega enmarcado en la Denominación de Origen Ribera del Duero. Con 11 hectáreas de viñedo de Tempranillo plantado en vaso actualmente en producción, Roberik elabora 15.000 botellas anuales de sus vinos Abés Vendimia Seleccionada y Abés Edición Especial.

Si tienes un viñedo en Ribera del Duero, lo normal es que quieras lograr el mayor rendimiento de las plantas, y vender la uva a alguna de las cerca de 300 bodegas o cooperativas que componen esta denominación de origen. Eso es lo normal, pero Marta e Iván tenían otros planes cuando compraron su primera viña en 2005, unos planes a los que se pronto se sumaron Sergio y Elena, con quienes ya en 2012 elaboraron su primer vino.

Roberik. Marta
Marta nos recibe en la bodega Roberik, ubicada en un polígono industrial a las afueras de Milagros.

Marta nos recibe en la bodega en un nublado día de mediados de enero. Es una nave nueva que se ubica en Milagros, en la Ribera del Duero burgalesa. Se trata de un espacio diáfano, funcional, con techos altos y un enorme portalón de entrada, una nave industrial en el que la elaboración y la crianza comparten el espacio.
–Estamos aquí desde 2015. La primera añada la elaboramos en bodega ajena, y Roberik se creó en 2014 –nos explica Marta–. El nombre viene de Erik, nuestro hijo, y Roberto, que es el hijo de Sergio y Elena. Nos conocimos en la guardería de nuestros hijos y decidimos unir fuerzas.  

Roberik. Marta y Sergio.
Sergio y Marta son dos de los cuatro integrantes del proyecto Roberik.

Sergio se incorpora al poco rato, mientras Marta nos explica cómo elaboran sus vinos Abés, cuyo nombre, nos comenta, proviene del arameo y se refiere al fruto del trabajo obtenido de la tierra.

Los procesos en la bodega Roberick

Durante la vendimia, que se realiza de manera manual en todas las parcelas, las uvas llegan a la bodega en cajas cuando se acumula aproximadamente una tonelada. Tras una noche de maceración en frío, se despalillan y fermentan en tanques de acero inoxidable con camisas de frío, donde también hacen la maloláctica antes de trasegarse a las barricas. Roberik emplea solo el mosto yema. La prensa de los hollejos se lleva a cabo solo para evitar que manchen cuando se sacan fuera de la nave.

Roberik. Prensa vertical
La prensa vertical se utiliza para evitar que los hollejos manchen la entrada de la bodega, que está en una zona industrial urbanizada. El mosto de la prensa no se emplea en los vinos de la bodega.

La crianza dura unos 14 meses, y para llevarla a cabo se utilizan barricas de roble francés, americano y húngaro, casi todas ellas de producción nacional y de tostado medio, si bien Abés Edición Especial, el buque insignia de la bodega, descansa 18 meses en las más selectas barricas Cadus Origine, de roble francés de grano fino secado durante 30 meses.
Tras el ensamblaje, Abés Vendimia Seleccionada se clarifica con proteínas vegetales (de guisante), mientras que Abés Edición Especial se embotella sin clarificar, lo que permite a ambos vinos venderse como veganos.

Roberik. Jaulón botellero
Jaulones botelleros en la bodega Roberik.

En la actualidad, la bodega produce 15.000 botellas anuales, que se venden en su totalidad en España. El stock se guarda en jaulones en la propia bodega, si bien la producción está bastante ajustada a la demanda para evitar disparar el coste del inmovilizado.

Cata de los vinos Abés, de Bodegas y Viñedos Roberik

Una vez conocida la bodega, Marta y Sergio nos proponen catar sus vinos, algo a lo que, obviamente, no podemos negarnos. Comenzamos por Abés Vendimia Seleccionada 2016. En el momento de empezar a beberlo, se encuentra un poco tímido, pero desde el principio muestra una nariz maderizada, en la que la fruta roja se camufla bajo notas de madera tostada y diversos aromas vegetales que nos llevan directamente a una zona boscosa. La boca es agradable, con taninos marcados que sugieren que a este vino le falta aún un poco de botella para encontrarse en su momento óptimo. Poco a poco, el vino se atempera y aparece la fruta con más intensidad, el trago va volviéndose cada vez más amable y también va creciendo en longitud.

Roberik. Abés Vendimia Seleccionada 2016
Cata de Abés Vendimia Seleccionada 2016.

Por su parte, Abés Edición Especial 2014 muestra una narizimpecable, en la que las frutas rojas maduras llevan la voz cantante, con la madera muy disimulada. En boca es muy redondo, sin aristas, de tanino muy dócil y un trago fácil, con un final amable en el que predomina esa fruta madura con la que el vino se presentó en nariz, una fruta que está igualmente presente en un retronasal muy limpio, nada alcohólico. Tiene cuerpo, cierta elegancia, y es fácil de beber, aunque quizá le falte complejidad, algo de longitud e intensidad al trago de un vino que cuesta 25 euros por botella en tienda. Promete, eso sí, una larga y pausada evolución, algo que esperamos comprobar después de haber traído con nosotros un par de botellas de una serie limitada a solo 1.232. Ah, 2014 fue su primera añada, y 2018 va a ser la segunda en salir al mercado.

Roberik. Abés Edición Especial 2014
Cata de Abés Edición Especial 2014.

El viñedo de Roberik

A día de hoy, Roberik cuenta con 11 hectáreas de viñedo en producción, a lo que hay que sumar dos hectáreas y media recién plantadas que aún no producen, dos más de inminente plantación y una hectárea en recuperación. Todo el viñedo es de uva Tempranillo, plantado en vaso, y Marta nos comenta un inconveniente de la espaldera en el que nunca habíamos caído: “cuando vendimias a mano, en cajas, la espaldera no te permite rodear la cepa y pasar la caja al otro lado. Además, yo no soporto ver las cepas «crucificadas» en las espalderas”.

Roberik. Cepas viejas de Tempranillo en vaso
Cepa vieja de Tempranillo con conducción en vaso de un viñedo del municipio burgalés de Quemada. En cada vara, se dejan varios pulgares para evitar que las heladas puedan acabar con toda la fruta potencial de la planta.

Marta nos comenta que la plantación se ha hecho con clones porque era más sencillo, tanto desde un punto puramente práctico como, sobre todo, administrativo. Pero en el futuro les gustaría realizar una selección masal de su propio viñedo para llevar a cabo otras plantaciones.
Básicamente sus parcelas se agrupan en dos zonas. Baños de Valdearados, al noreste de Aranda de Duero, se encuentra 25 minutos al norte de la bodega. Allí es donde se ubica su viñedo más especial, el inicio de todo: una hectárea de suelos arenosos plantada en 1935 a más de 900 metros de altitud, capaz de producir una materia prima excepcional. En la misma zona, la bodega también tiene parcelas en el municipio de Quemada, un poco más al sur. La segunda zona se sitúa al Oeste de Aranda de Duero, en Anguix y La Horra, algo por encima de los 800 metros de altitud.

La bodega se encuentra en una nave del Centro de Empresas e Innovación Ribera del Duero, un semillero de empresas ubicado en el Polígono Industrial Alto Milagros, cerca de Aranda de Duero.

Visitamos con Sergio y Marta uno de los viñedos de Quemada, una parcela de cepas viejas bien desarrolladas en la que varias faltas han sido cubiertas con cepas acodadas y aún quedan por cubrir algunas faltas más. El suelo es arcilloso, el cultivo ecológico, sin certificar, y la poda ya ha dado comienzo. Iván, por cierto, es el artífice de la mayoría de labores de la viña. Para reducir los riesgos de daños por heladas, deja varias yemas en cada vara una vez podada, lo que hará necesaria una segunda poda, mucho más mecánica y sencilla. Marta nos comenta que cada planta tendrá, de media, unos ochos racimos. Pero aún falta mucho para eso. Aún es pronto para saber si en esta nueva añada lloverá suficiente, si helará, si habrá granizo, si las nuevas plantas evolucionarán sin contratiempos… Sea como sea, la unión de esfuerzos de los cuatro integrantes del proyecto es una verdadera garantía para saber que el proyecto de Roberik, de los padres de Erik y Roberto, tiene aún por escribir sus mejores páginas.