Arizcuren SoloMazuelo 2014

No hay Tempranillo en los vinos de Javier Arizcuren. No hay Tempranillo pero sí hay Rioja, una Rioja auténtica representada por viejas cepas de Garnacha, de variedades hoy olvidadas como la Calegraño o la Tinto Velasco, y de una de las castas relegadas a un papel secundario en los coupages con la Tempranillo: el Mazuelo.
Pero en la bodega de Arizcuren, el Mazuelo no forma parte de ningún coupage; es el protagonista de un monovarietal dispuesto a demostrar que un vino de esta uva puede ser complejo, muy equilibrado y con capacidad de envejecer.
Para la elaboración de SoloMazuelo 2014 se emplearon uvas procedentes de cepas de unos 30 años de La Cantera, un viñedo de Quel, en la Sierra de Yerga (en La Rioja Oriental), plantado en vaso por el propio abuelo de Javier Arizcuren sobre suelo arenoso arcilloso con cantos rodados. Vendimiadas a mano, las uvas maceraron en frío antes de fermentar, con levaduras propias, en pequeños depósitos de acero inoxidable. Tras completar la maloláctica, el vino descansó 10 meses (los cuatro primeros con sus lías) en bocoyes de roble francés y americano.
Nada más servirlo, observamos un vino de un precioso color cereza, con aspecto de ser mucho más joven de lo que correspondería a un vino con seis años. Su nariz es muy fresca, frutal, limpia, con toques minerales (pedernal) y una madera finamente integrada. En boca es pura seda, es armonía, personalidad… tiene una fantástica acidez y un final persistente. Es un vino pletórico que promete seguir creciendo en los próximos años. Puedes beberlo solo para disfrutar de sus taninos suaves, pero recomendamos que lo acompañes de un plato contundente, ya que no va a venirse abajo ni rivalizará con la comida.
Así que tanto si buscas un vino gastronómico como si quieres conocer el verdadero potencial del Mazuelo y disfrutar de una Rioja auténtica que no comulga necesariamente con las reglas de la Rioja más convencional, este Arizcuren SoloMazuelo 2014 puede que te sorprenda tanto como a nosotros.
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There’s no Tempranillo in Javier Arizcuren‘s wines. There’s no Tempranillo but there is Rioja, an authentic Rioja represented by old vines of Grenache, varieties today forgotten such as Calegraño or Tinto Velasco, and one variety relegated to a secondary role in the Tempranillo blends: Mazuelo.
But in Arizcuren winery, Mazuelo is not part of any blend. It’s the main actor of a single-varietal ready to show that a wine made from this grape can be complex, very balanced and capable of aging.
For the production of SoloMazuelo 2014, grapes from about 30 years old vines from La Cantera, a vineyard in Quel, in the Sierra de Yerga (in Rioja Oriental), were used, planted in goblet style by Javier Arizcuren’s grandfather on sandy clayey soil with pebbles. Hand harvested, the grapes were cold macerated before fermenting, with native yeasts, in small stainless steel tanks. After completing the malolactic, the wine rested for 10 months (the first four with their lees) in French and American oak 500-liter barrels.
As soon as it’s served, we observe a wine with a beautiful cherry color, with the appearance of being much younger than a six years old wine should suggest. Its nose is very fresh, fruity, clean, with mineral touches (flint) and a finely integrated wood. In the palate it’s very silky, it’s harmony, personality … it develops a fantastic acidity and a persistent finish. It’s a full-bodied wine that promises to continue growing in the coming years. You can drink it just to enjoy its smooth tannins, but we recommend that you accompany it with a tasty dish, as it will not fall apart or be a rival for the food.
So, whether you’re looking for a gastronomic wine or wanting to discover the true potential of Mazuelo and enjoying an authentic Rioja that doesn’t necessarily comply with the rules of the more conventional Rioja, this Arizcuren SoloMazuelo 2014 may surprise you as much as it surprised us.

Arizcuren SoloMazuelo 2014 Trasera