Alonso del Yerro 2011

Hace cinco años descubrimos este Alonso del Yerro 2011, y con él una nueva forma de entender la Ribera del Duero. Estamos ante un vino elaborado exclusivamente con uva Tempranillo de un viñedo plantado, en espaldera, a finales de los años 80, sobre suelos de diferente tipo (arcillas y arenas con calizas); un viñedo trabajado con criterios orgánicos ubicado a algo más de 800 metros de altitud.
Alonso del Yerro 2011 se vinificó muy lentamente con levaduras propias, con maceraciones de entre 25 y 29 días durante las cuales se realizaron bazuqueos en vez de remontados. Posteriormente, descansó 12 meses en barricas nuevas (20 %) y usadas (80 %) antes de pasar a la botella.
Para nosotros, fue un vino sorprendente. Se trataba de un Ribera que no jugaba a imitar ese patrón que uno espera encontrar en un tinto Crianza de aquella denominación de origen, con sorprendentes notas de alquitrán y de fósforo que asomaban en su propia capa por debajo de las habituales de la fruta y de la crianza.
Siempre habíamos bebido vino. Siempre lo habíamos sabido disfrutar. Pero, de alguna forma, este Alonso del Yerro 2011 fue uno de esos vinos, de esos muchos vinos, que poco a poco nos arrastraron a este apasionante mundo que nos tiene atrapados; felizmente atrapados.
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Five years ago we discovered this wine, and also a new way of understanding Ribera del Duero. It’s made with Tempranillo grapes from a vineyard located over 800 meters high, planted, trellised, at the end of the 1980s, on different types of soils (clays and sand with limestone), worked with organic criteria.
Alonso del Yerro 2011 fermented slowly with its own yeasts, with macerations of between 25 and 29 days which punchings instead of pumpings over. Then it was aged for 12 months in new (20%) and used (80%) barrels.
We found a Ribera that didn’t try to imitate the pattern one expects to find in a Crianza from that region, with surprising notes of tar and phosphorus that appeared in their own layer below the usual layers of the fruit and the aging.
In some way, this wine was one of those many wines that little by little dragged us into this exciting world we’re happily trapped.